España atraviesa una de las campañas de incendios forestales más graves de los últimos años.
Ante la extensión de los fuegos y sus consecuencias humanas, ambientales y económicas, cinco de las principales organizaciones ecologistas del país reclaman un gran acuerdo político y social que permita afrontar de manera estable la emergencia climática.
Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han realizado un llamamiento conjunto a los partidos políticos, las administraciones públicas, los agentes sociales, los sectores económicos y la ciudadanía para construir una respuesta común frente al cambio climático y los grandes incendios forestales.

Las organizaciones expresan su solidaridad con las personas afectadas por los incendios que castigan diferentes zonas de España y reconocen el trabajo de quienes participan en la protección de la población, las evacuaciones y las labores de extinción.
También recuerdan que detrás de cada hectárea quemada existe una pérdida difícil de medir: fauna silvestre que muere o pierde su hábitat, suelos degradados, bosques destruidos, cursos de agua afectados y ecosistemas que pueden necesitar décadas o incluso siglos para recuperarse.
Más de 170.000 hectáreas calcinadas en España
- Más de 170.000 hectáreas han sido calcinadas por los incendios forestales en lo que va de 2026.
- Más de 100.000 personas se han visto afectadas por los incendios de Madrid, Ávila y Castellón.
- Las temperaturas extremas, la sequía prolongada y el estrés hídrico de la vegetación están favoreciendo incendios más rápidos e intensos.
- Las nuevas olas de calor pueden incrementar todavía más el riesgo de que se produzcan grandes incendios forestales.
Aunque cada incendio tiene unas causas inmediatas concretas y debe ser investigado de manera individual, las organizaciones ecologistas advierten de que el cambio climático está creando unas condiciones cada vez más favorables para la propagación del fuego.
El aumento de las temperaturas, las sequías más prolongadas y la pérdida de humedad de la vegetación convierten el territorio en un combustible cada vez más disponible para el fuego.
Esto no significa que todos los incendios estén causados directamente por el cambio climático, pero sí que el calentamiento global aumenta la probabilidad de que un fuego se propague con mayor rapidez, alcance una intensidad extrema y resulte mucho más difícil de controlar.
De la solidaridad durante la tragedia a un compromiso permanente
Las cinco organizaciones valoran la capacidad de solidaridad que demuestra la sociedad española cuando se produce una catástrofe. La colaboración vecinal, la acogida de personas evacuadas y el trabajo de los servicios de emergencia vuelven a mostrar una importante capacidad colectiva de respuesta.
Sin embargo, advierten de que esta unidad no puede limitarse a los días en los que las llamas ocupan los titulares. La respuesta a los incendios debe comenzar mucho antes de que aparezca el fuego y mantenerse durante todo el año mediante políticas de prevención, planificación territorial, adaptación climática y restauración de los ecosistemas.
La solidaridad ante una emergencia debe transformarse en un compromiso político y social permanente que permita anticiparse a los riesgos, reducir sus consecuencias y proteger especialmente a las personas más vulnerables.
La emergencia climática también es una crisis de salud pública
Las organizaciones ecologistas recuerdan que los efectos del calentamiento global no se limitan a los bosques, la biodiversidad o los recursos naturales. Las temperaturas extremas también están teniendo consecuencias directas sobre la salud y la mortalidad de la población.
Según las estimaciones del sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria, en 2025 se produjeron en España 3.832 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Entre 2015 y 2025, la cifra acumulada alcanzó las 27.564 defunciones.
El impacto del calor no se distribuye de manera uniforme. Las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas, la infancia, los trabajadores expuestos al exterior y las familias que viven en hogares mal aislados o sin climatización adecuada presentan una mayor vulnerabilidad.
Un pacto de Estado con compromisos verificables
Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF valoran positivamente la propuesta de alcanzar un pacto de Estado frente a la emergencia climática, una iniciativa que el movimiento ecologista viene reclamando desde hace varias legislaturas.
No obstante, advierten de que un acuerdo político solo será útil si se traduce en decisiones concretas, financiación suficiente y mecanismos que permitan comprobar su cumplimiento.
Compromisos necesarios
- Objetivos públicos y verificables.
- Calendarios claros de aplicación.
- Financiación estable y suficiente.
- Coordinación entre administraciones.
Control y participación
- Evaluación periódica de resultados.
- Asesoramiento científico independiente.
- Participación pública estable.
- Protección de los grupos vulnerables.
El objetivo, señalan, debe ser construir una política climática que no dependa del gobierno de turno ni quede paralizada cada vez que cambien las mayorías parlamentarias.
Un panel científico independiente frente a la emergencia climática
Las organizaciones también celebran el anuncio de la creación de un Panel Científico de Acción frente a la Emergencia Climática, concebido para anticipar riesgos, evaluar las políticas públicas y aportar conocimiento independiente a la toma de decisiones.
Para que resulte verdaderamente útil, consideran imprescindible que este órgano actúe con autonomía, cuente con recursos suficientes y permita desarrollar de manera efectiva el Comité de Personas Expertas de Cambio Climático y Transición Energética previsto en la legislación climática.
También reclaman que se coordine con el Observatorio de Salud y Cambio Climático ya existente, evitando la proliferación de nuevos organismos sin presupuesto, funciones claras o capacidad real para influir en las políticas públicas.
Los incendios, la biodiversidad y la contaminación forman parte de la misma crisis
El comunicado conjunto insiste en que la emergencia climática no puede abordarse de forma aislada. El calentamiento global está estrechamente relacionado con la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, la contaminación y el deterioro de los ecosistemas.
Proteger y restaurar bosques, ríos, humedales, costas y suelos aumenta la capacidad del territorio para resistir olas de calor, sequías, inundaciones e incendios.
Los ecosistemas bien conservados no evitan por sí solos todas las catástrofes, pero sí pueden reducir su intensidad, retener agua, proteger los suelos frente a la erosión, ofrecer refugio a la biodiversidad y mejorar la capacidad de recuperación del territorio.
Restauración ecológica y prevención durante todo el año
Las organizaciones ecologistas reclaman políticas integradas que no reduzcan la lucha contra los incendios a la extinción durante los meses de verano. La prevención debe mantenerse durante todo el año y combinar la gestión forestal con la recuperación del medio rural y la adaptación al cambio climático.
- Restaurar los ecosistemas degradados y las zonas afectadas por los incendios.
- Reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
- Revertir el abandono rural mediante actividades sostenibles y empleo digno.
- Mejorar la prevención y la gestión del territorio durante todo el año.
- Acelerar una transición energética justa y respetuosa con la naturaleza.
La gestión forestal no debe confundirse con la eliminación indiscriminada de la vegetación. Los montes necesitan actuaciones adaptadas a cada territorio, mosaicos de paisaje, recuperación de usos tradicionales sostenibles, ganadería extensiva bien gestionada y conservación de bosques maduros, humedales y zonas de alto valor ecológico.
Un acuerdo que trascienda gobiernos y legislaturas
España necesita una respuesta estable frente a una crisis climática que afecta al conjunto del territorio y que continuará agravándose mientras aumente la temperatura del planeta.
Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF instan a todas las instituciones, partidos y actores sociales a participar de forma constructiva en el diseño de planes capaces de reducir las condiciones que favorecen la propagación de los grandes incendios forestales.
Cada décima de grado de calentamiento que logremos evitar reduce la intensidad de los riesgos climáticos. Cada ecosistema restaurado mejora la capacidad del territorio para resistir y recuperarse frente a las catástrofes.
Cada medida de prevención aplicada antes de que llegue el fuego puede proteger vidas, viviendas, empleos, animales y espacios naturales que forman parte del patrimonio común.
El gran acuerdo reclamado por las organizaciones ecologistas no debería ser únicamente una respuesta a la tragedia de este verano. Debe convertirse en una política duradera que una la reducción de emisiones, la adaptación al cambio climático, la protección de la biodiversidad y la justicia social.
Los incendios forestales no empiezan cuando aparece la primera llama. Se preparan durante años de calentamiento, abandono territorial, pérdida de población rural y falta de prevención. Por esa misma razón, combatirlos exige comenzar mucho antes del verano.
Así que claro que España afronta una de las campañas de incendios forestales más graves de los últimos años.
Y que, ante esta situación, Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han reclamado un gran acuerdo de Estado frente a la emergencia climática que impulse políticas estables de prevención de incendios, restauración ecológica, conservación de la biodiversidad y adaptación al cambio climático.
Esta iniciativa pretende situar la ciencia, la planificación a largo plazo y la cooperación institucional en el centro de la respuesta frente a los riesgos ambientales que afectan cada vez con mayor intensidad al territorio español.
Abraham Velázquez en Ola Verde
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